viernes, 24 de agosto de 2007

En el punto de mira



¿Qué se puede esperar de un hombre cuyo juego favorito es el llamado "tiro en la nuca"? ¿Qué se puede esperar de un amigo que se vanagloria de odiar a Israel, que jamás ha vibrado viendo un partido de la selección española, que se niega a hablar de España y utiliza el sinónimo Estado Español?
Hace ya algunos años que vengo sospechando. Esos chistes sobre las Torres Gemelas, esas carcajadas ante nuestras gracietas referidas a Miguel Ángel Blanco... Bajo esos carrasposos sonidos provenientes de su garganta se leía algo mucho más inquietante, muy alejado de nuestro siniestro humor negro...
Sus pupilas se iluminaban cada vez que en el Telediario veía arder un coche bomba. El semblante se le tornaba serio ante las ikurriñas. Nunca lo reconoció, pero en el fondo admiraba el sistema educativo de las ikastolas. Una vez, cuando el fragor del ron-cola invadió su sangre, creí escucharle hablar en Euskera: "El higo le chorrea, es cara esta cacatúa..." y otras lindezas de ese vil idioma.
Ahora sé que no lo soñé. Era cierto. No se llama Borja. No nació en Osuna. Es una tapadera. Su nombre real es Ander Mugica Andonegui y es uno de los terroristas más buscados de España. Se sospecha que fue el que abandonó un coche cargado de explosivos en Ayamonte. Esa mañana, nos dijo que estuvo trabajando en la radio. ¿No fue él el que lanzó la noticia exclusiva?
Por favor, si hay alguien que lo ha visto en las últimas horas, denuncialo. Por el bien de España.
P.D.: Para posibles guardias civiles que sigan el rastro de mi blog. Todo lo anteriormente descrito es fruto de mi imaginación. No detengan a mi amigo. Es "inosente". No tiene la culpa de tener cara de abertxale.

4 comentarios:

Caesares8 dijo...

Agropensator, mucho rajar de otros pero, ¿qué hay de la sospechosa coincidencia de su estancia en Atenas y la peor ola de incendios (provocados) que se recuerde por aquellas tierras?

Alfonso Alba dijo...

Bueno, bueno, bueno...
Como motor de este blog os debo una explicación y os la voy a dar:
Sí, llevo la desgracia incendiaria pegada al culo.
No sólo he pisado suelo griego en su peor época de incendios, no. Hace cuatro semanas estuve, como espectador, en el más grave que ha sufrido Córdoba en su historia. Casi 7.000 hectáreas carbonizadas, en un fuego que salió de la base militar.
Mucho antes, hace un par de años, pasé un fin de semana en el Algarve cuando empezó a incendiarse medio Portugal.
El pasado viernes, cuando me disponía a acabar mi jornada laboral, una furtiva llamada al Infoca me advertía de que una tormenta había pegado fuego en cuatro sitios distintos del parque natural de Hornachuelos. Y ahora lo de Grecia. Algo tendré...

Julia Delgado dijo...

Como varios politís fornidos me echen la puerta abajo por tu culpa para luego comprobar que sólo tengo la misma nariz y ojos tristones que el etarra ese te prometo una venganza eterna.

Alfonso Alba dijo...

Borch, ojalá...